Bañera para bebé

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Bañera para bebé

Al adquirir una bañera para bebé, hay que tener en cuenta que debe ser funcional, segura y cómoda. Por eso, es vital chequear que cumpla con las siguientes características.

Seguridad. La estructura debe ser íntegramente estable y de material termoplástico duradero. El respaldo debe ser antideslizante para impedir que el bebé se patine.

Comodidad. Es importante que sea cómoda, para el niño y para quién lo baña, pues debe inclinarse un poco para hacerlo. Lo ideal es elegir una bañera con soporte, que asegura al bebé y permite tener los brazos del adulto libres. Es fundamental que la bañera tenga una forma anatómica y el asiento sea ergonómico.

Funcionalidad. La funcionalidad se asegura verificando que todas las partes de la bañera sean lavables y fáciles de limpiar. Algunas poseen un tapón en la base para el vaciado del agua.

No hay que olvidar que la bañera debe ser fácil de transportar, de armar y de instalar en el sitio elegido para bañar al bebé.

Durabilidad. Si bien todas las bañeras están adaptadas para el peso y edad de cada etapa del bebé; algunas tienen un tamaño que se ajusta mejor al crecimiento del niño y de este modo pueden utilizarse más tiempo.

Tamaño. Son ideales las bañeras amplias que permitan la movilidad del niño con comodidad.

Modelos

Bañera tradicional. Son anatómicas y permiten sostener a los recién nacidos tumbados. Son livianas, pequeñas y económicas tienen un soporte especial que posibilita al bebé estar seguro dentro de ella. Un detalle importante es que deben poseer una base antideslizante, que sea suave al tacto.

Bañeras que se adaptan sobre la bañera de casa. Son las que se afirman directamente en el borde de la bañera de adultos o bien se sostienen con la ayuda de un gancho metálico. Son funcionales y prácticas. Algunas traen un cambiador incluido.

Bañeras con cambiador.Esta alternativa es cómoda, segura, y apropiada cuando se pretende la funcionalidad de dos aspectos en un único mueble.

Bañera plegable. Fácil de guardar en espacios pequeños. Algunos modelos incluyen un interior acolchado para la comodidad del bebé.

Bañeras rígidas plegables. Suman a las características de funcionalidad de cualquier bañera plegable una base antideslizante y un tapón de desagüe para facilitar su vaciado. Además, son más resistentes al doblar.

Bañera estilo mueble. Su practicidad radica en que posee lugares para almacenar los artículos de cuidado del bebé.Arriba se sitúa la bañera y en algunas también el cambiador. Por debajo se ubican los estantes de guardado, ahorrando espacio.

Bañeras inflables. Este modelo es óptimo para instalar en un baño pequeño ya que cuando se pliegan el sitio que ocupan es mínimo. Además, son una opción inigualable para trasladar.

Bañera-cambiador plegable. Son sencillas y prácticas, contienen cambiador y bandeja para poner las pertenencias del bebé. Están formadas por una estructura en forma de X que se dobla después de sacar la bañera de encima y colocar el cambiador abatible.

Bañera en forma de cubo.Es de diseño moderno y se asemeja a una cubeta. Está pensada para facilitar el baño de bebés más grandes. Precisa muy poco espacio de guardado y permite conservar una posición más erguida mientras se baña al niño. Por su diseño posibilita que el bebé adopte una posición similar a la que tenía dentro del útero y por ello se las conoce como bañeras anticólicos. Otra característica es que son fáciles de limpiar, livianas y poseen base antideslizante

Bañeras de spa. Hay bañeras que poseen hidromasaje, que posibilita la relajación del bebé a través de los chorros de agua dirigidos.